Antibióticos

Los antibióticos son utilizados en la medicina contra infecciones bacterianas o infecciones causadas por protozoos. A ellos pertenecen algunas plantas con propiedades desinfectantes conocidos como antibióticos vegetales. En general los antibióticos son fáciles de asimilar y tiene un amplio espectro terapéutico. Sin embargo también puedes producir efectos secundarios como alergias, destrucción de la flora intestinal y puedes favorecer el aumento de infecciones fúngicas.   

      Se entiende como resistencia a los antibióticos como el desarrollo de inmunidad de las bacterias a antibióticos a los que normalmente son sensibles. Sobre bacterias resistentes la aplicación de uno o varios antibióticos no produce su muerte ni disminución del crecimiento de la colonia. La resistencia de las bacterias a los antibióticos es un problema en aumento. En 2005 se infectaron alrededor de tres millones de europeos con gérmenes resistentes a antibióticos - 50.000 de ellos murieron debido a esta causa.

Los antibióticos son administrados muy frecuentemente en las granjas de producción intensiva. Podemos diferenciar entre dos tipos de uso: por un lado como tratamiento médico, supervisado por un veterinario; por otro lado como aditivo alimenticio, como prevención a infecciones, con el fin de mejorar el rendimiento y crecimiento de los animales. Esta última aplicación es especialmente peligrosa, por ello que está prohibida en los países escandinavos, en Vorarlberg desde 1997 y en Suiza desde 1999.

La efectividad de los antibióticos es incuestionable y ha salvado vidas en muchos casos. Sin embargo el uso en parte sin criterio e indiscriminado de antibióticos para combatir enfermedades, y hasta hace poco ni siquiera para la prevención de enfermedades sino para la mejora del rendimiento en la ganadería convencional, es rechazada por muchos médicos. Por lo que además de los efectos secundarios - relativamente bien estudiados y descritos anteriormente - es la resistencia un problema aún más grava y que no debe subestimarse.

¡La búsqueda de alternativas debe ser una prioridad en la ganadería!